Alguien escribió una vez que el amor cumplía las siguientes cualidades: “El amor es paciente, es servicial. El amor no es orgulloso ni envidioso ni altanero. Es suave y delicado; no busca su interés. No vive del mal genio ni recordando los males que le han hecho. No se alegra de las injusticias, pero se alegra de la verdad. Todo lo excusa, todo lo cree; todo lo espera, todo lo soporta”.
Hoy quiero comenzar así, por que quiero que estas líneas sirvan para ayudar a Marcelo en lo que queda de aquí al jueves, en vista de su nominación. Y lo hago con lo que quizá en cierto modo le perjudica, que es su relación con Laura. Nadie le cree. Nadie ve las caricias que a diario le profesa a su amada. Los besos de los que somos capaces de mirar con lupa para analizarlos, las miradas… Una mirada vale mucho, de hecho para mi vale más que una palabra. Solo con verle los ojos a quien tienes delante eres capaz de adivinar lo que piensa, espera y quiere esa persona. Para Marcelo, Laura es una persona indispensable en la convivencia diaria. Cada día se sube más a ese tren que cada mañana pasa por delante de su nicho llamado Laura. Cada día los viajes en ese tren son más largos, intensos y apasionados. No entiendo la necesidad de dudar del fondo de Marcelo, cuando las palabras desgraciadamente tienen alas. El movimiento se demuestra andando y Marcelo no esta exento de eso. No entiendo como la gente puede seguir dudando de que lo que este malagueño tiene es ya no solo amor, sino devoción a Laura. Con sus pocas palabras y sus muchos gestos hacia ella lo demuestra. Comenzamos al principio con un “somos algo mas que amigos y compañeros” y ya vamos por el “esto no lo sentía por nadie en mucho tiempo” y los “te quiero” que desde la hora sin cámaras han aumentado el numero de frecuencia para asomarse por su boca.
“El amor es paciente, es servicial. El amor no es orgulloso ni envidioso ni altanero.”
Esa cualidad del amor en esta relación lo hemos comprobado muy bien. Marcelo tiene mucha paciencia, a veces con los rebotes de Laura más que la del Santo Job. No es difícil convivir con una persona que día tras día puede estar machacándote con la misma canción destructiva para que le des la razón en lo que ella solicita. Pero el amor que ambos tienen entre si, hace que estén el uno al servicio del otro. Lo comprobamos muy bien en la prueba del Monopoli. El y ella estaban cada uno al servicio de su prójimo más cercano en esta casa. Ellos dos no se enorgullecen de su relación, por eso no se aíslan y la comparten con sus demás compañeros. A ellos les hacen participes en su relación. No se ocultan ante ellos, sino que hacen de sus compañeros un elemento más de su relación. Tampoco piensan que el público tendrá en cuenta su amor a la hora de salvarles en su juicio ante la todopoderosa audiencia. Son una pareja mas entre todas las que han cohabitado en la casa, aunque para el público son más especiales que todas las habidas en la casa.
“No vive del mal genio ni recordando los males que le han hecho.”
En todas las parejas hay malentendidos que hacen que se distancien en algunos momentos del tiempo. Esta pareja tan temperamental lo sabe bien. De todos es conocidos sus altibajos durante lo que llevamos de concurso. Lo último fue lo que ocurrió el pasado viernes. El famoso bajón de moral de Marcelo, hizo que por horas la relación se desquebrajara. Pero luego a los pocos minutos de recibir el año nuevo, hicieron obra en su romance y apuntalaron los cimientos del mismo. Hoy ya todo esta olvidado. Aquellas malditas horas solo son recordadas y voceadas a los cuatro vientos por aquellos que pretenden hacerles daño, pensando que las frases que se cruzaron el uno a la otra todavía tienen valor. Pero para ellos, que ajenos a la opinión pública viven, son agua pasada. Donde el viernes había fuego, hoy podemos decir que ha sido purificado con aquello que más les duelen a algunos, su amor y algunas lagrimas de Marcelo ante Laura. Ellos excusan esos momentos, creen el uno en el otro y se soportan.
También otra cualidad es que “el amor todo lo espera”.
Marcelo sabe muy bien el significado de esa palabra. Ha sabido esperar a Laura en todas las acepciones que tiene esta palabra. La espera a decidirse a reconocer sus sentimientos, la espera que ha tenido a sus esperadas reconciliaciones, la espera a la consolidación formal de su relación, la espera al sexo…
Por esperar que no quede. Lo que en teoría no tendría por que haber aguantado, el ha hecho de ello un agridulce momento cada día. Le parecía imposible el avanzar, pero como decía antes, el movimiento se demuestra andando, y tanto el como Laura han andado mucho en estos dos meses.
“Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar”.
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar”.
Esa es la premisa que ellos dos tienen. Andar y no mirar hacia el pasado. Lo pasado pasado esta, y no hay remedio para enmendar a los errores que se pudieron cometer. Pero el futuro si se puede labrar bien. Y en ello trabajan cada día. Son un ejemplo a seguir para todos los concursantes venideros.
Puede que a lo largo de estas dos semanas hayamos visto en Marcelo comentarios o actitudes que parecen como si ya le importase poco lo que a su alrededor se genera día a día. En ocasiones vemos como si el ya diera por finalizada la batalla, y hubiese un ganador en esta guerra, de la que solo se han librado unas pocas batallas y de la que el jueves el formara parte de ella. El pensamiento negativo que cada dia inunda su mente le hace pensar en voz alta que a el le queda poco de convivencia. Y como lo que el piensa tiene efectos directos en quienes le seguimos, ayer pudimos ver a Laura entre lagrimas por la nominación que tanto exigió Marcelo el pasado jueves. No le seria fácil el separarse de su “gordito” el jueves. De echo es que no esta preparada para tal acontecimiento. Le protege el pensar que fuera protegemos al niño que después de tanto tiempo le ha hecho vibrar de emoción y sentir que el amor volvía a ella después de años de ausencia. A nosotros también nos afectan esos comentarios. Si el jueves nos sentimos morir al oír a Marcelo pidiendo a diestro y siniestro su nominación, hoy pensamos abandonar el barco al oír una frase suya, producto de esa soledad que cree padecer. Hay que entenderle. El llevar casi tres meses encerrado en una casa, donde parece haberte montado en una montaña rusa emocionalmente hablando, erosiona a cualquiera que sea capaz de nobles sentimientos como es su caso. No hay que tener en cuenta esos comentarios. Sabemos que por nada del mundo quiere salir de esa casa, mejor dicho, por nada del mundo quiere dejar sola a Laura, y aunque no manifieste ningún temor, seguro que por dentro procesiona el sentimiento de culpa por haber pedido esa nominación que tanto daño esta haciéndole a Laura por dentro. Y eso a el no le gusta nada, seguro estoy de ello.
Solo nos quedan los últimos empujoncitos para salvarle, y si se salva seguro que el jueves tendremos noticias suyas de agradecimiento.
SEGUID ENVIANDO GH ANUP AL 27211.
No hay comentarios:
Publicar un comentario