Era bonito para ser verdad. Han sido veinte días, su record hasta el momento. Hablo de lo que sin duda hoy es el centro de todas nuestras miradas, la enésima discusión de Laura y Marcelo.
Es difícil hablar de lo que a ellos les sucede desde la distancia, desde la fría imagen que un televisor nos ofrece de una fría discusión. Nosotros no estábamos ni estamos dentro de la casa cuando todo sucedió, pero si nos podemos hacer una idea de lo monumental que tuvo que ser la misma. Al parecer un malentendido, o quizá un ataque de rabia por parte de Marcelo, ante la impotencia de verse apartado por Laura durante toda la noche de ayer, hizo que un tortazo en broma, acabara en serio. Hay que decir que estos dos son capaces de ver el mar en medio del Sahara, y que sus desquiciantes discusiones carecen en apariencia de sentido. Pero también es verdad que Marcelo, desde que la reserva hiciera acto de presencia en la casa de Guadalix de la Sierra, ha sido en muchas ocasiones más que el protagonista de una historia. El ha sido aplazado en algunos momentos a la butaca de la platea del teatro de Gran Hermano. El jueves vimos como empezaba a darse cuenta de que Laura le gusta jugar mucho con Yago. Lo cual no supondría ningún problema, la gente ha de llevarse bien con sus iguales, utilizando todos los métodos posibles. Pero el problema comienza cuando en una fiesta tu ves que la que se supone que es tu chica se olvida de ti y prefiere al otro para charlara o bailar. Laura no estuvo muy atenta el viernes noche, y eso a Marcelo no le gusto. Y un tortazo sin importancia, ha desencadenado la mayor de las tormentas, o al menos una de las mas grandes.
Deberíamos estar acostumbrados a ver en ellos este tipo de discusiones ya que ambos tienen un carácter fuerte. Pero parece que en nosotros es difícil, cada vez que discuten ver la reconciliación. Yo solo digo una cosa, si tan seguros estamos de los sentimientos de ambos, ¿Por qué dudar de que llegue ese momento, el de la reconciliación?
Ya nos lo han demostrado en muchas ocasiones. En nochevieja fue la última vez que lo hicieron. La discusión fue mas o menos del mismo calibre que la que hoy lamentamos, y luego la reconciliación fue espectacular. Nos han demostrado a lo largo de este tiempo que no saben vivir el uno sin el otro, y que todo lo que hablan, lo dicen con la boca pequeña, intentando que no se entere el que tiene enfrente.
No hay que dudar de lo que Marcelo siente, o de lo que Laura pueda sentir hacia Marcelo, aunque muchas veces nos haga cuestionarnos si de verdad ella es la loca enamorada que nos pintan. Pero como ya os digo, no hay motivos para dudar. Pase lo que pase, ellos volverán a estar juntos de nuevo, no lo dudéis.
Con esta reflexión os dejo hasta mañana. Que descanséis y nos vemos en McDonalds primos!
Nipollas

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